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Saturday, January 17, 2026

Cher Loca

Recuerdo que ese día mi querida amiga Irene Moriarty estaba más irritable que de costumbre. Nos dimos cita en su despacho del 221B de la calle de la Pastelera; nunca la había visto tan enojada.

— Venga, Guatsona, ¿qué le parece esto? 

— Veo un comentario de blog común y corriente. 

— No del todo. Ese comentario fue hecho con una herramienta moderna. 

— No veo la diferencia. ¿Cómo lo supo usted? 

— Elemental, mi querida Guatsona. Esos comentarios automáticos se detectan fácilmente porque, por lo general, hacen un sumario de mis relatos; jamás evocan un recuerdo del lector. 

— Pero ¿quién haría semejante acto de villanía y desfachatez? 

— Mi némesis, la Profesora. 

— ¿Te refieres a Cher? 

— Profesora Cher Loca —dijo la inconfundible voz de la más acérrima rival de mi amiga quien, sin ser invitada, acababa de entrar a la estancia en donde nos encontrábamos — Ese comentario no es mío. Yo lo hubiera pensado primero, lo hubiera redactado cuidadosamente y luego le hubiera indicado a esos terrores tecnológicos algo así como: "Transforma mi comentario al castellano como si fuera escrito por una chica informal de Namibia que se expresa con modismos y giros de aquel país". De ese modo, le bajo el nivel de "frialdad" que generan esos autómatas. 

— Lo cual es tres veces más diabólico —respondió Irene con gesto claramente indignado. 

— Ciertamente es una falta grave, casi tan vil como generar un cuento que no sale de nuestro puño y letra —apunté yo despiadadamente. 

— En mi caso, si me llegara uno de esos comentarios "automatizados", lo borraría sin miramientos, porque significa que el remitente ni siquiera se tomó la molestia de leerme —concluyó secamente Cher Loca.

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Esta vez he cometido un crimen… o peor, una herejía de marca mayor: 

he unido dos retos de escritura creativa en un solo relato. 

Aunque, todo sea dicho, la ocasión lo amerita:

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Relato presentado a la convocatoria de enero 2026 de Rebeca en Fuego en las Palabras #Fuegoenlaspalabras Tema: «Convierte a un personaje de algún cuento clásico en alguien totalmente distinto a quien era en la versión original del autor»

Puedes ver las demás participaciones siguiendo el enlace:


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Relato presentado a la convocatoria de enero 2026 de del blog Tintero del Oro Tema: «Escribe un micro de hasta 250 palabras inspirado en algún cuento o historia conocida pero alterándola: cambio de escenario, personajes de otro cuento, diferente época...»

Puedes ver las demás participaciones siguiendo este enlace.

Wednesday, December 4, 2024

Premio a una vida

Eran las 5:00 a. m., y  Hari Mole aún no podía asimilarlo. Frente a sus ojos tenía un expediente que probaba que toda su vida había sido una farsa. Allí estaba consignado el mayor escándalo del gobierno. Había dedicado los mejores años de su vida al servicio del país. Como espía, había llevado a cabo numerosos actos moralmente cuestionables, pero siempre creyó que lo hacía en nombre de un principio superior: "Ver a la patria grande, respetada y libre". Esa frase, aprendida en la academia militar, había sido un eco constante que lo impulsaba a continuar, una y otra vez: grande, respetada, libre...

Sin embargo, lo que tenía entre sus manos era un asunto clasificado, conocido bajo el nombre de "Informe Albatros", que demostraba algo devastador: nunca había luchado por el bien de su patria. Todo había sido una mentira. En realidad, siempre había sido un títere al servicio de oscuros intereses.

El informe detallaba hechos ocurridos cerca de un lustro atrás, implicando a varias agencias del Estado y al Presidente de aquel entonces en una serie de asesinatos no resueltos, relacionados con manejos financieros turbios de corporaciones petroleras y farmacéuticas.

Decidió fotografiar cuidadosamente las páginas más relevantes y, con manos temblorosas, devolvió el expediente al gabinete archivador donde lo había encontrado. Mientras salía de la habitación, sus pensamientos lo acosaban: ¿Cómo no lo vi antes?. Cada misión, cada sacrificio, cada noche en vela justificándose... ¿para esto? No podía evitar pensar en las familias de las personas que había eliminado bajo órdenes directas. No soy el verdugo, se repetía, solo el instrumento ciego. Pero ahora entendía que el verdadero verdugo no era un hombre, sino una mentira magistralmente construida.

El peso del silencio, que hasta ahora había sido su mejor arma, se le antojaba insoportable. Si revelaba el "Informe Albatros", su carrera y su vida acabarían. Nadie protegería a un traidor. La maquinaria que ayudó a mantener giraría en su contra con rapidez y sin piedad. No solo lo destruirían a él, sino que borrarían cualquier rastro de la verdad.

Entonces, algo en el nombre del informe captó su atención. "Albatros". Era irregular, no seguía las normas habituales. La palabra le daba vueltas en la cabeza hasta que lo entendió, era un juego ruso: "Alba Atroz". Comprendió que todo había sido un montaje. El informe era falso, pero su título contenía la única verdad. Quedaba menos de una hora para el amanecer, y quienquiera que hubiera colocado ese expediente allí, tenía un sentido del humor macabro. 

Entendió que había sido marcado como una amenaza desde hacía años. Lo mantenían vivo mientras seguía siendo útil. Ahora, esos años de servicio leal pasaban factura. Sabía demasiado y había ejecutado tantas "diligencias" cuestionables que podía hundir a varios miembros de la cúpula en el poder. 

Ahora era la presa de un sistema implacable. Si quería sobrevivir al menos unas horas más, debía actuar rápido y con sigilo. Consideró enviar correos electrónicos a los periodistas, con la esperanza de que alguien conociera la verdad. También barajó la posibilidad de pedir refugio en una embajada de una potencia adversaria. Pero ambos planes eran arriesgados. Después de todo, lo que sabía valía más que el oro.

Sacó de su bolsillo un teléfono encriptado y marcó un número que había memorizado años atrás. Nunca pensó que tendría que usarlo. Se detuvo justo antes de confirmar la llamada. ¿Vender mi alma al diablo?, se preguntó. Tal vez era una prueba, una última prueba de lealtad. Si destapaba el escándalo, no solo perdería la vida, sino también su honor. En cambio, el silencio, incluso en la muerte, podría preservar su dignidad.

El sol comenzaba a despuntar cuando tomó una decisión: caminar por la calle. Quiso disfrutar la frescura de un nuevo día. Ver el despertar de la ciudad era algo mágico, casi una pausa en medio del caos.

Respiró profundamente y sonrió, saco su pistola, la coloco en la boca y disparó.

Hari Mole cayó en cuenta que su muerte en un sitio público sería investigada no solo por las autoridades, sino por la prensa, la seria y también la sensacionalista,  no todos los días se suicida alguien vestido de espía, con unas fotos y teléfonos tan interesantes. 

Había encontrado una manera de mostrar el rostro oculto del gobierno. 

Friday, October 18, 2024

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10.000 Millones

En la remota Creta, el viento soplaba entre las rocas de la montaña, rodeando el pequeño caserío donde Pasífae, una mujer curtida por la vida rural, se retorcía en un catre desvencijado. Al otro lado de la habitación, Asteria, la comadrona más vieja de la comarca, removía con calma un cuenco de barro. Parecía completamente ajena a los gritos de la parturienta.

—¡Asteria, mi alma! —gritó Pasífae, sudando a mares—. ¡Que me va a reventar el chiquillo, haz algo!

Asteria, con la parsimonia de quien ha visto más partos que días soleados en Galicia, masculló mientras agitaba las hierbas.

—Tranquilita, mujer. A ver, que todo esto es parte del show. El parto va como tiene que ir, niña. Como decían los filósofos ... "lo que es, es". Aunque igual tú lo ves como lo que "no es", ¡que ya me entiendes!

Pasífae, perdiendo la paciencia, gruñó entre dientes.

—¡Ni sé de qué me hablas, Asteria! ¡Solo quiero que el crío salga sano! 

Asteria se echó a reír, como si aquello fuera la petición más graciosa del siglo. Su risa, mezcla de carcajada andaluza y asturiana, resonó en la pequeña cabaña.

—¡Ay, hija, tú y tus expectativas! ¡Qué baja tienes la barra, muchacha! No sé si te han contao, pero resulta que Zeus me ha chivao un secretillo… ¡tu chiquilla es el humano número 10.000 millones!

—¿Cómo? —dijo Pasífae entre jadeos—. ¡Dios mío, que no me entere yo de más historias! ¡Yo lo que quiero es que sea normal!

—Normal, dice... —murmuró Asteria, limpiándose las manos en el delantal—. Pues ahí está el lío, reina mía. Hera se ha puesto celosona, ya sabes cómo es, y… bueno, le ha hecho un ajuste. Cosas de dioses, ya sabes.

Pasífae, sintiendo otra contracción feroz, intentó levantarse del catre.

—¡Un ajuste! —chilló—. ¡¿Qué tipo de ajuste?! No me digas que… ¡Ay, madre del amor hermoso, que me nace un monstruo!

—Hombre, "monstruo" es una palabra fea. A ver, digamos que va a nacer… un poco distinta. Hera le ha dado un toque bovino. Nada serio, ¿eh? Cabeza de vaca, cuerpo de persona. ¡Más original, imposible! Esto es como el pintxo de los bares del País Vasco, te esperas una tapa normal y te ponen algo que no sabes ni cómo comértelo.

—¡¿Cabeza de vaca?! —exclamó—. ¡Ay, Asteria, por lo que más quieras, no puedo tener una criatura así! ¡Zeus me perdone, pero con eso no puedo!

—Vamos, vamos, no seas exagerada, mujer. Que aquí, en este pueblillo, raritos somos todos. ¿Te acuerdas de Teseo, que no sale de casa sin la capa de torero? ¿O la de Dédalo, que jura que puede volar con alas de cartón? Anda, si al final la niña no desentonará tanto.

—¡Pero esto es una maldición! —gimió Pasífae—. ¿Qué va a ser de ella?

—Bueno, pues maldición, bendición, todo depende de cómo lo mires, reina. Si tú lo piensas, que tu hija sea la Minoayelada —que así se va a llamar, ya te aviso— es un hito, un hito histórico. ¡El humano 10.000 millones! Anda que no se va a hablar de ella en las ferias. "Mira, la niña que es medio ternera", dirán. ¡Y tú, su orgullosa madre, explicándolo en catalán y en vasco, para que todos te entiendan bien!

Pasífae gimió de nuevo, mientras una nueva contracción la hacía encorvarse.

—¡Ya viene, ya viene! —gritó, fuera de sí.

—Venga, va, vamos a recibir a la pequeñaja. Haz fuerza, Pasífae, ¡que esto no se hace solo!

Tras un último empujón y un grito final, el llanto del bebé resonó en la cabaña, aunque aquel sonido no era exactamente un llanto. Era más bien un... mugido. Asteria sonrió, y sin sorpresa alguna, levantó a la criatura.

—¡Ah, mírala, qué preciosidad! ¡La Minoayelada! —exclamó, con orgullo.

Pasífae, temblando, intentó mirar, pero cuando vio la cabeza de su hija, con dos cuernos diminutos y el hocico redondeado de una ternera, se desplomó sobre la cama.

—¡Dios santo! —susurró, entre lágrimas—. ¡Es una bestia!

—A ver, a ver, bestia no, que es tu hija. Y además, con esos cuernos tan monos, ya me la imagino adornada con flores para las fiestas del pueblo. Va a ser el alma de la feria, ya verás, txikita.

Pasífae, aún en shock, no podía apartar los ojos de su pequeña hija, mitad humana, mitad ternera. ¿Cómo iba a explicarlo? ¿Cómo iba a criar a una criatura así? Asteria, observando su expresión, le dio una palmada en la espalda.

—A ver, no te agobies. Esto es Creta, sí, pero en el fondo es como cualquier pueblillo de Andalucía o Cataluña. Aquí, todo el mundo tiene sus manías, y a la larga, se acostumbrarán. ¡Si te digo yo que la niña va a ser famosa!

—¿Famosa? —murmuró Pasífae, desconsolada—. ¿Famosa por ser un monstruo?

—Famosa por ser única, que no es lo mismo. Y cuando cumpla los dieciocho y vaya al pueblo, con su falda y sus cuernos bien bonitos, ¿qué más da lo que piensen los demás? Al final, en este pueblo, cada uno tiene lo suyo. Además, seguro que es buena ordeñando —añadió con una sonrisa pícara.

Pasífae soltó un sollozo, agotada, mientras Asteria le pasaba a la Minoayelada en brazos.

—Va a estar bien, Pasífae —susurró Asteria—La chiquilla se ve que tiene hambre, pero no le alistes el pezón, ya más adelante te diré que come este regalo de los Dioses.


Este relato participa en la convocatoria del 'Tintero de Oro' en homenaje a Miguel Delibes, 

Modalidad fuera de concurso.





Saturday, May 4, 2024

Escasez

La Gerente de Proyectos Especiales, La Doctora Puterman ... (¡Sí, Doctora!, así le decimos aquí a la gente con un buen cargo. Pero a mí solo me dicen Lucy y eso que estudiamos lo mismo, Contaduría, y en la misma universidad, pero yo no era amiga del “Doctor” Rosalves, el actual vicepresidente de Finanzas de la corporación en donde trabajamos) ... NUNCA tiene tiempo para mis ideas.

El otro día mientras ella exponía a varios miembros de la empresa un proyecto de integración con una firma alemana hubo la usual lluvia de preguntas al final, pero más parecía una sala de té, los que estaban allí parecían interesados más en hacer vida de coctel que en el futuro trabajo que tocaría hacer.

Como buena aguafiestas, tosí y pregunte ¿"Doctora", No sería mejor discutir como vamos a planear los detalles de esta integración?

"Lucy, No tenemos tiempo para detalles, el proyecto arranca en caliente"

Y así ha sido siempre. Nunca hay tiempo para mis ideas.

Estuve de mal genio todo el resto del día. Tendría yo que trabajar más horas para componer el desastre que se nos venía, quizás tendría que llevar trabajo a casa. 

Y cuando por fin llegue al hogar dulce hogar, dispuesta a pasar varias horas trabajando en remoto, se acercó mi hijo de 6 años.

¿Mamá, podemos jugar monopolio?

Lo siento Pedrito, hoy no tengo tiempo.


Participo en la convocatoria del blog Tintero de Oro, en microrrelatos de mayo 2024, Tema: El Tiempo

Monday, April 1, 2024

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Minotaura ( Minoayelada )


ADVERTENCIA: Los personas que lean este relato deben saber que todos los minotauros (¡y Minotauras!) tienen aspecto y facciones humanas, y ambos sexos se alimentan con las hierbas del campo. Quizás hayan escuchado alguna otra cosa muy diferente pero aquí se les presenta la verdad sobre ello:

Zeus le había prometido al Rey Egeo de Atenas que tendría por esposa a Itone, la graciosa hija del Rey Asterion de Creta, pero esta rechazó a ese pretendiente, para unirse con el bello y noble Príncipe Minos que había vencido en un torneo de tiro al arco al torpe ateniense.

Se dice que Itone había dado a luz a una hermosa princesa, a la que llamo Licasta, pero la niña fue maldecida por Egeo. De modo que murió el día en que tuvo sangres lunares por primera vez. La Reina sumida en tristeza, mando llamar a la Sacerdotisa del Templo, de nombre Dione para que implorara a la Diosa Hera devolverle a su hija.

Dione le dijo que el espíritu de la princesa aún no había bajado al inframundo y que si ponía el cuerpo sin vida de su hija en el centro de un laberinto, podría de ese modo mantener cerca de ella el anima de su heredera. De ese modo se podía ofrecer en sacrificio a una ternera virgen de Uro a fin de dar un cuerpo en el cual pudiera habitar de nuevo el espíritu de Licasta.

Itone hizo todo aquello tal cual como fue instruida por la Sacerdotisa, al terminar el ritual apareció en el centro del laberinto una hermosa mujer, completamente con características humanas excepto por unos cuernos muy similares a los de un búfalo  y fue reina de Creta hasta que murió varios años después. La historia la reconoce bajo el nombre de Minotaura. Se dice que bajo el gobierno de Licasta, Creta llego a ser la provincia más prospera de la Antigua Grecia.

A partir de ese momento se estableció entre las Sacerdotisas de Creta el ritual para reemplazar el cuerpo decrépito de una reina en sus últimos días de época de vejez, siempre ofreciendo una becerra virgen de Uro, de modo que el espíritu de Licasta pudiera habitar un cuerpo nuevo, joven y fuerte.  Este es el periodo conocido  por los Historiadores como "Dinastia de la Minotauras" que se extendió por lo menos durante cinco siglos, pero otra vez la envidia no solo de los Atenienses sino de otras ciudades como Esparta, Troya y Macedonia se unieron con el fin de destruir para siempre la prosperidad de Creta.

El Rey Teseo de Atenas discurrió el ingenioso ardid de ofrecerse en matrimonio a Licasta para hacer una alianza entre los pueblos de Creta y Atenas. Licasta sucumbió ante la belleza y seducciones de Teseo y acepto tomar el matrimonio propuesto por el pérfido Rey.

En la noche de bodas, en la privacidad de la habitación de la Reina Licasta, Teseo enterró una daga envenenada en el corazón de su nueva esposa, que era inocente de los siniestros planes traicioneros de los griegos.

Teseo una vez que vio morir a Licasta ordeno incendiar Creta, y pasar a cuchillo a toda la población, hombres, mujeres y niños y en especial bajo el consejo de su amante, el Eunuco Eutropio, ordenó que se diera muerte a todos los Uros en Grecia, llevando a la extinción a tan magnífica criatura.

Fue el mismo Eutropio el que invento el deshonesto mito del minotauro presentándolo como un monstruo horrendo al que se le sacrificaban jóvenes y doncellas atenienses, a fin de hacer burla y deformación a la memoria de la reina Licasta que era mas hermosa que las diosas del Olimpo y estrictamente vegetariana, tal como cualquier miembro de la familia de los bovinos.

Luego del crimen ateniense, Creta desapareció para siempre del protagonismo en la Historia, quedando tan solo  un recuerdo difuso de su tiempo de prosperidad y se preservaron aun hoy en día, las fementidas palabras del despreciable eunuco (que fue también el que propuso y proporciono el veneno en la daga).

Se dice que Carlo Magno cuando llego como conquistador de la isla, intentó de nuevo hacer el ritual en lo que supuso eran las ruinas del laberinto, basándose en la leyenda de que antes de que Teseo destruyera por completo Creta algunos de los sirvientes leales de Licasta llevaron el cuerpo al centro del laberinto a fin de preservar su espíritu entre el mundo de los vivos. Magos y hechiceros de la corte del franco intentaron en vano ofreciendo vacas de calidad inferior a la del en ese entonces Mítico Uro. He escuchado los mismos términos, pero con Napoleón como el invasor e incluso también relatos acomodados con nazis y arqueólogos al servicio de la CIA.  

En el museo de Londres es posible visitar la sección del periodo Minoico y apreciar la daga envenenada y la impresionante cornamenta atribuida a la reina, protegidas tras una gruesa urna de cristal a prueba de balas. Varios cuidadores del museo en diferentes ocasiones han indicado ante medios como la BBC y el New York Times, que en la noche se oyen en la sección bramidos y mugidos que producen escalofrío a cualquiera que los escuche.

En tiempos modernos, científicos del MIT han intentado modificar ADN de ganado cruzando los genes de vacas de lidia Miura con los del búfalo africano para revivir a los Uros cretenses. Se especula también que el millonario Aristóteles Onassis había patrocinado a diferentes sectas de extraños saberes esotéricos para rehacer el arcaico ritual y así devolver a la vida a Licasta ya no como reina de Creta sino como gobernante absoluta de todo el planeta.

Pero ajeno a todo ello, el espíritu de Licasta aún hoy en día recorre el laberinto buscando habitar un nuevo cuerpo que le permita llevar a cabo su venganza contra Atenas. Así se lo ha prometido Hera.


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Este relato se escribió para participar en la edición 41 del "Tintero de Oro", La casa de los espíritus de Isabel Allende.

Tema: escribir un relato que contenga espíritus o espiritistas o casas encantadas. Puede ser un relato de misterio, de terror o, simplemente, contar una anécdota al respecto.

Extensión: máximo 900 palabras.

Ver el detalle de las condiciones en este enlace


Mινωαγελάδα